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sábado, 20 de febrero de 2010

Banalidades

Banalidades

Según Sandra Russo, la irrupción mediática de Ricardo Fort expresa, como pocos fenómenos, una especie de neomenemismo debido a su ostentación descarada y la promoción del individualismo. Esa pulsión que la sociedad palpita, afirma, se expresó en las elecciones del 28 de junio pasado: "lo colectivo perdió frente a lo individual" -¿Kirchner y Scioli encarnaban lo colectivo y solidario? Pero también en la reciente contienda electoral chilena que dio como resultado la vuelta del pinochetismo a la presidencia del país trasandino. El neoliberalismo agonizó pero no murió, dice. Y estos fenómenos lo demostrarían.

Sin embargo no dice ni se pregunta quién le dio oxígeno al neoliberalismo para que pueda salir de esa supuesta terapia intensiva, o quién creó y abonó el terreno donde el menemismo pudiera resurgir. Preguntarse por la razón que motivó que el kirchnerismo perdiera en la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, o porqué los chilenos confiaron más en un pinochetista que en la Concertación supuestamente progresista es acercarse al nudo del problema.

Pero para qué tomar esos riegos, verdad Sandra. No vaya ser cosa que descubramos que entre la ostentación de Fort y la fortuna de los Kirchner la diferencia es sólo de forma. O que ,como dijo el embajador en Chile, el kirchnerista Ginés Gonzáles García, que entre Piñera y Bachelet tampoco hay grandes diferencias.

Algunos extrañaran, como afirma la periodista, la banalidad del mal. Lo que extrañamos otros son reflexiones más profundas ante la banalidad del análisis.

martes, 12 de enero de 2010

Escritores

Escritores

Marcelo Birmajer es un reconocido escritor argentino. Basta mencionar para corroborarlo que el canal Encuentro le ha confiado la conducción del ciclo Cine y literatura. Luego de leer sus observaciones acerca del robo de libros, donde afirma, sin ningún escrúpulo, que "no existe una persona que no pueda comprarse un libro. Toda persona que desee un libro lo puede comprar" , nuestra certeza que la literatura y el cine, entre otras expresiones artísticas, contribuyen a expandir nuestros esquemas perceptivos para así intentar aprehender la realidad en toda su complejidad, ha sido erosionada.

martes, 11 de agosto de 2009

Un sol para los chicos

Un sol para los chicos

Así se llama el programa que cada año, para el Día del Niño, el grupo Clarín pone en pantalla con el objetivo de recaudar dinero destinado a colaborar con los proyectos de asistencia de UNICEF.

Durante la emisión, se difundieron varias historias de vida de chicos y jóvenes que relfejaban las bondades de estos programas. Una de ellas describía la historia de una niña indígena de la selva chaqueña que concurre a una escuela intercultural. La cámara enfoca a la joven relatando las bondades de una escuela donde también se habla su lengua materna. De fondo una casa, la suya, en condiciones de indigencia absoluta. Intercalados, distintos tipos de planos para mostrar la escuela a donde ella concurre. Paredes sin rebocar, piso de tierra, niñas y niños sin calzado, todos en la misma, la única aula.

Y el testimonio de una de las coordinadoras del organismo relatando las bondades de la iniciativa tendiente a respetar la identidad cultural de los alumnos en la escuela como un medio para... reducir la pobreza.


En muchos casos las políticas culturales operan como compensación simbolica con el fin último de disimular la desigualdad social y legitimar a los sujetos sociales que las implementan, empresas y estados sobre todo. Después de ver esas imágenes, donde la pobreza y la indigencia de esos chicos y chicas no se mencionó una sola vez, ni en el relato, ni en el piso con los conductores entrevistando a la protagonista, ¿alguien puede dudarlo?

lunes, 10 de agosto de 2009

Sin despeinarse

Sin despeinarse

Ayer por la noche, en el programa periodístico Tres poderes (América), el Mininistro de Economía Amado Boudou destacó que el gobierno argentino, contra todos los pronósticos que auguraban la cesación de pagos de los vencimientos de la deuda, había pagado dos mil quinientos millones de dólares por los Boden 2012 "sin despeinarse", queriendo graficar con esta metáfora el escaso costo que tuvo la erogación para la economía nacional. Los especuladores que tienen en su poder otros bonos de la deuda argentina, que los compraron hasta hace pocos meses a precio de remate, felices.

jueves, 6 de agosto de 2009

¿Extraño homenaje o fina ironía?

¿Extraño homenaje o fina ironía?


Vaya uno a saber cómo cayó la nota en las entrañas del Partido Comunista Argentino y en la Federación Juvenil Comunista -“la Fede”. Es que el artículo periodístico aparecido en Página/12 con motivo de la publicación de un libro celebratorio de los 70 años de “la Fede”, hace hincapié, como si fuera un mérito, en la cantidad de funcionarios y dirigentes políticos actuales que pasaron y se formaron políticamente en las filas de la expresión juvenil del PCA, y hoy están a un abismo de levantar un programa cuyo objetivo sea la revolución social.


Digamos que resaltar como un mérito de “la Fede” que Martín Sabatella, o peor, Aníbal Ibarra, el responsable político de Crogmañon, hayan formado parte de la militancia juvenil de PCA suena raro. O tal vez quien escribió la nota haya escuchado, como quien escribe estas líneas, la reflexión que un militante del PCA, especialista en educación, hizo hace pocos años: “Deberíamos preguntarnos (el PCA) por qué nuestro partido le ha dado tantos funcionarios a los diferentes gobiernos”. Y haya querido hacer un fina ironía luego de leer la bajada al título que aparece en la tapa del libro.

lunes, 3 de agosto de 2009

De los radicales K a los kirchneristas R

De los radicales K a los kirchneristas UCR

Hace pocos años Eduardo Aliverti lanzó una máxima que fue usada hasta el hartazgo por quienes veían en el kirchnerismo una suerte de gobierno centroizquierdista o progresista y llamaban a a apoyarlo. El periodista y locutor sostenía por ese entonces, y hasta hace poco, que "a la izquierda de Kirchner no hay nada". Una manera concisa de señalar que lo máximo a lo que podían aspirar los sometidos de siempre era a un gobierno como éste. No pidan más porque no hay más.

El kirchnerismo hoy ya no goza de las relativas simpatías populares que supo tener ni de las burguesas; su proyecto político está agotado y su función histórica más que cumplida. A tal punto las cosas han cambiado que el mismo periodista, quien afirmaba que no había nada a la izquierda de Kirchner, hoy le recomienda "articular un arco de alianzas amplio". La pregunta es con quién. ¿Con las alternativas a la burocracia sindical? ¿Con los movimientos sociales que rompieron con el gobierno, y podrían volver? ¿Con los que no quieren ni quisieron sacar los pies del plato? ¿Con los sectores afines al gobierno que son críticos del aparato del PJ? Nada de eso, para Aliverti ese arco amplio de alianzas debe integrar - suponemos que como actor principal ya que es el único sector que menciona- a "porciones del radicalismo", que están "asustados con lo que se viene".

Si antes era que a la izquierda de Kirchner no había nada hoy podríamos decir que al kirchnerismo no le queda nada ni nadie de "izquierda".

miércoles, 2 de enero de 2008

Repreguntar

Repreguntar

Las entrevistas periodísticas permiten, entre otras cosas, conocer las diferentes posturas de los actores involucrados en los conflictos sociales representados y difundidos por los medios masivos de comunicación; por este motivo juegan un rol clave para que los oyentes, lectores o espectadores comprendan mejor las cusas que motivan la emergencia de estos fenómenos. El reportaje realizado en el programa que conduce Nelson Castro (AM 1030, L a V de 6 a 9 hs.) al diputado porteño por el PRO, Diego Santilli, muestra que también pueden servir para todo lo contrario.

Aprovechando el contacto telefónico con el entrevistado –para conocer la versión oficial sobre las razones que dieron lugar a un incremento de hasta el trescientos por ciento en la tasa de ABL-, uno de los periodistas del programa le preguntó por los más de dos mil contratos que caducan a fin de año, y no se renovarían, de personas que prestan servicio en las distintas dependencias del gobierno porteño.

La respuesta del diputado fue la imposibilidad, para cada gobierno que asume, de mantener a las personas que habían sido llevadas por las anteriores administraciones; equiparando de esta manera a los funcionarios políticos –ñoquis en muchos casos- con los miles de empleados públicos que desde hace años trabajan para el estado con contratos precarios, viendo vulnerados sus derechos laborales más elementales.

Ante tamaña evidencia de querer tergiversar los hechos, el periodista, en vez de señalar esta situación que es de público conocimiento, sólo atinó a decir: “Está claro, está claro”. Al fin de cuentas, la política oficial de dejar en la calle a miles de personas contó con la complicidad, consciente o inconsciente, poco importa, de un periodista que ni siquiera se atrevió a volver a preguntar.

Todo es cultura

Todo es cultura

El título: “Un asadito con Alan Faena”. El contenido: una descripción de la recepción de fin de año con la que el empresario agasaja a la prensa (los platos, el chef). La mirada: condescendiente con el evento y su mentor. El medio: Ñ, la Revista de Cultura (sic) del diario Clarín.

lunes, 25 de junio de 2007

Hay equipo, faltan periodistas

Hay equipo, faltan periodistas

No sólo Marcelo Tinelli legitimó a la barra brava de San Lorenzo -y por ende a las de los otros equipos- invitándola a su programa de televisión. También en “Hay equipo”(TyC Sports), un programa donde un grupo de periodistas del canal enfrenta a un combinado de jugadores, en actividad o retirados, para luego compartir el clásico asado. Con motivo de la consagración del equipo de Boedo, los periodistas –todos críticos regulares de la escalada de violencia que se vive en nuestro fútbol- enfrentaron al campeón del Clausura.

Para el cotejo hubo, como en el programa de Tinelli, invitados de lujo: la barra brava azulgrana con la bandera que los caracteriza y varias sombrillas donde podía leerse la leyenda que los identifica, “La Gloriosa”. Los cantos que entonaban hacían notar su presencia, pero para algún desprevenido la voz en off que relataba el partido se encargaba de recordarnos su presencia y la cámara de registrarlos -incluso cuando les acercaron amigablemente unos choripanes.
Sí, "Hay equipo", pero sobre todo, hay impunidad de los violentos y complicidad de jugadores, dirigentes, hinchas destacados y del periodismo de los grandes monopolios massmediáticos, que necesita de las barras bravas para que sean los protagonistas nefastos del circo romano en el que se convierte nuestro fútbol televisado.

jueves, 14 de junio de 2007

Historia

Historia

Si usted supuso que había visto y leído todo sobre el “baile del caño”, lamentamos decirle que la creencia sólo es válida si hojeó el último suplemento Cultura de Perfil. El autor de la nota “Caños y deslices”, Raul H. Alvarez, lamenta (sic) que en ningún medio se haya mencionado al verdadero inventor de este “polémico aparato” ni su historia. Una falencia en la responsabilidad mediática que él mismo intenta paliar con una síntesis escueta -repetimos, en el suplemento Cultura de Perfil- de los avatares de esta herramienta imprescindible para la historia del ser humano. Lo que se dice, un periodista preocupado por la función educativa de los medios.

miércoles, 13 de junio de 2007

Bailando con un barra

Bailando con un barra

A Marcelo Tinelli sólo le faltaba, para continuar con su impunidad política, ideológica y estética en la televisión argentina, llevar a la barra brava de San Lorenzo al estudio de Canal 13 para festejar el campeonato logrado por el club de sus amores. El lunes por la noche, la clásica bandera de fondo blanco y letras azulgranas que identifica a la barra “santa” por su lugar de concentración, la plaza Buteler, colgaba de la parte superior del estudio. Debajo de ella, y como si estuvieran sobre un paraavalanchas, podía verse a algunos de los integrantes de los violentos azulgranas.

Sorprendentemente, o no tanto, ninguno de los periodistas deportivos de la televisión, los mismos que se rasgan las vestiduras cuando suceden los hechos de violencia en nuestras canchas, emitieron la menor crítica. Al contrario, cada vez que pudieron antes y después del programa, entrevistaron al “caracterizado” hincha del club de Boedo, incluso ponderaron su supuesto apoyo para la contratación del técnico azulgrana. Por el lado de los medios gráficos, la noticia brilló por su ausencia. El dueño de casa, Clarín, se refirió muy brevemente como si se tratara de una nota de color más en el exitoso programa; La Nación y Página/12 ni siquiera lo mencionan.

domingo, 20 de mayo de 2007

Recepción crítica: la primera pedrada

Recepción crítica: la primera pedrada
En las pedradas que, como granizo, destruían las vidrieras, las boleterías, rebotaban o impactaban en los escudos de la infantería desplegada en la Plaza de Constitución, asoma -si se la quiere ver- una teoría de la recepción, incipiente, que afirma las torpezas reiteradas de los años ochenta -aquello de que el receptor no es manipulable- pero por razones bien distintas.
La mediatización, en vivo y en cadena, del episodio de Constitución (la batalla campal, los incidentes generalizados...) echó luz sobre la disputa del sentido entre los medios y los protagonistas.
Movileros modelizados según el discurso televisado creían ver, primero, "manifestantes" y, poco después, "activistas", donde había "pasajeros" o, mejor, "trabajadores que regresaban a sus casas". Interrogaban, como es esperable, desde el lugar bíblico común: "¿quién arrojó la primera piedra?" Buscaban -con el apremio del animador desde el estudio- el responsable de tamaño desmadre.
Los protagonistas -que no habían llegado a sus hogares y, por tanto, ni siquiera habían podido encender la pantalla de tevé, como todas las noches- se habían cansado de arrojar piedras y de putear a vagones muertos en los andenes. Tanto que la respuesta reiterada resultó obvia: "la primera piedra la arrojó Metropolitano".
La eficacia del coro consistió no sólo en desnudar el origen sino en demoler la matriz desde donde los medios pretendían leer el conflicto. Algo así como "esto que sucede es inexplicable, un trabajador no se convierte en un activista en 15 minutos, en consecuencia, hay activistas, alguien empezó, agita, interviene como oportunista para movilizar la bronca masiva".
Pero no: les explican a los movileros -que ni siquieran pueden procesar con sus propios conceptos el espectáculo al que asisten, entre otras razones porque no tienen tiempo, los envían de acá para allá, son movileros perpetuamente móviles persiguiendo noticias que no entienden-, decíamos, les explican a los movileros que en el origen de toda pedrada (rebelión, estallido, violencia social) está metropolitano, la empresa, el gobierno, el poder.
Hubo que esperar muy entrada la noche para escuchar y ver a uno de a pie que, frente a otro movilero aturdido, denunciaba que los periodistas nada entendían, que había escuchado a Ari Paluch quien hablaba de "turba", que nadie había nombrado a Sergio Tasselli, el vaciador de Río Turbio, el responsable de los 14 mineros muertos en 2004, el vaciador de Parmalat, uno de los accionistas de Ferrocarriles Metropolitanos, empresa que recibe 6 millones de pesos por mes como subsidio para acarrear trabajadores como ganado. La cámara ni siquiera tuvo tiempo de interrumpirse y dejó filtrar la intervención del tipo como dejó ver las piedras que llovían.
En conclusión -para no hacer larga esta entrada-, es cierto que las audiencias pueden hacer una lectura crítica. Sólo hace falta que, antes o durante o poco más tarde, levanten una piedra, la soben un poco al calor de la mano, calculen con esa experiencia que uno fue asimilando desde pibe y la claven con la misma fuerza con que los medios intentan clavar su representación de nuestro mundo y de nuestros problemas en nuestra conciencia.

viernes, 11 de mayo de 2007

Ética, lenguaje y realidad

Ética, lenguaje y realidad

Una columna y un comentario demuestran que el uso del lenguaje conlleva una responsabilidad ética. Que algunos cumplen y otros no tanto.

Comprender la significación de un fenómeno es una tarea en la que el lenguaje está directamente involucrado. Tratando de extraerle el sentido y comunicarlo, o intentando darle un orden –siempre contingente y nunca absoluto- al caos que constituye lo “real” previo a la mediación del lenguaje. Pero el mundo no se deja contener por la palabra. La sobrepasa. Siempre hay sentidos que intuimos están ahí y no podemos definir, menos comunicar. Siempre hay sentidos que no se dejan aprisionar en la jaula de los conceptos. Lacan hablaba de un núcleo duro de lo real imposible de simbolizar. Por eso el lenguaje, su uso, que intenta darle un orden, un significado al mundo, está atravesado por una responsabilidad ética, un compromiso con el otro a quien me dirijo. Un compromiso por tratar de ser fiel a lo que sucede por más que no pueda nunca definirlo en su complejidad y totalidad.

Cumplimos con este compromiso cuando respetamos, hasta donde la (in)capacidad de nuestras palabras nos dejan, lo que lo real nos muestra; cuando nuestro intento de frenarlo en su devenir con ideas y pensamientos, se somete ante evidencias que las palabras sin querer ocultaban. A Angela Pradelli parece haberle ocurrido algo de esto. La escritora, docente y ganadora del Premio Clarín de Novela intentaba dar cuenta de una supuesta cultura autoritaria que atravesaría las prácticas y discursos tanto de la izquierda como de la derecha. Para ejemplificar su razonamiento, la autora menciona a algunas de las víctimas de esta costumbre, común a todos, de callar al otro eliminándolo: Carlos Fuentealba, Maximiliano Kosteki y Darío Santillan, Teresa Rodríguez. Sabemos que la lista sería interminable. También sabemos que sus integrantes serían siempre los miembros de un mismo sector social: el de los luchadores que son víctimas constantes de un estado represivo. Leyendo la nota completa uno se imagina a la historia empujando para colarse en un discurso que hasta allí parecía no permitirle la entrada. La autora escuchó los golpes que lo “real” daba a la puerta de su alegato y sus palabras le abrieron la puerta.

Pero no siempre es así. Las palabras de Walter Curia, periodista del diario Clarín, hacen oídos sordos y la vista gorda. Su uso del lenguaje confunde. Pero, ¿por qué darle el beneficio de la duda? El periodista miente. Cuando recurre a la novela de Conrad, El Duelo, para ilustrar las características del conflicto en Santa Cruz, lo único que consigue es deformarlo. El periodista afirma que, como en la novela, el objetivo de los docentes por un lado, y Kirchner por el otro, es eliminarse mutuamente. Lo que prima en el conflicto es la insensatez. No la injusticia y la postergación de las reivindicaciones de los educadores. “La pulseada lleva más de quince años y ha atravesado por todas las épocas y escenarios. Apenas si puede verse en cada lado el menor rasgo de sensatez”. Sorprende la afirmación cuando el mismo diario muestra, en la misma página, a un empleado municipal perforado por varios balazos de goma. Sorprende porque quien militarizó la provincia y ocupó las escuelas con la gendarmería es el presidente, el mismo que viene reprimiendo la mayoría de las protestas que allí se desarrollan. Está bien claro quien quiere eliminar al otro. Por supuesto que los adalides de la posmodernidad dirán que todo depende del cristal con que se lo mire. Bien, parece que el cristal del periodista está bastante empañado. O polarizado, y se lo puso al revés.

martes, 8 de mayo de 2007

Estás en casa

Estás en casa

Pero nosotros seguimos encerrados, haciendo zapping para ver cada vez más (saber cada vez menos o nada) de ese universo clausurado y autorreferencial que es la tele. Estás en casa, ordena la pantalla. Para seguir allí por el resto de nuestro tiempo de ocio. ¿Qué significan cuatro meses frente a tamaña e idiota eternidad?
Se dirá que los libros –enfrascarse en ellos- generan un fenómeno similar. Y es cierto, aunque admitamos que de un libro puede salirse a otro y en la serie, aunque muy larga y hasta incierta, uno puede tropezar con aquel que lo conmueva, despierta y lo colme de convicciones para salir aunque sea a combatir gigantes-molinos en un mundo de papel.
Son los medios, estúpido, alerta nuestra conciencia somnolienta. ¿Acaso un blog –y al escribir renuevo el dispositivo y su estrategia- no consiste en una navegación de reenvío a reenvío, ilimitada?
Es la industria cultural, la superestandarizada y extendida televisión en primer orden. Media. Entretiene. Nos mantiene en una espera nada tensa (más bien, relajada). Distrae. Nos saca de la calle.
Lo ordena la pantalla. Y el Estado.

viernes, 4 de mayo de 2007

Trabajo ad honorem, también en los medios

Trabajo ad honorem, también en los medios

No sólo las universidades nacionales tienen trabajadores realizando tareas profesionales de manera gratuita Bajo el ropaje de la participación “TN y la gente” utiliza para sus noticieros material filmado por los espectadores sin pagar retribución alguna.

Esta semana el diario Clarín publicó un importante informe sobre el trabajo gratuito que desempeñan más de 20.000 docentes en la Universidad de Buenos Aires. Pero esta (mala) costumbre no es propiedad exclusiva de la institución académica.

Meses atrás, desde este espacio virtual habíamos llamado la atención sobre la concepción limitada de la participación que promovía el portal “TN y la gente”. En ese momento, nuestra crítica iba dirigida a la posible censura que se ejercería sobre los materiales que llegarían al portal y fueran contrarios a los intereses del grupo multimediático. Dudábamos también de las características que asumirían esos testimonios teniendo en cuenta los usos sociales que la población le da a las nuevas tecnologías de la comunicación y la información.

De lo que no nos habíamos percatado, sin embargo, fue de la utilidad que le daría el portal –el Grupo Clarín- a los testimonios audiovisuales que las personas fueran enviando. Tanto en el propio canal de noticias, en las distintas ediciones del noticiero de Canal 13 o en el portal del diario Clarín se han difundido un sinfín de imágenes tomadas por cámaras domésticas. Desde las inundaciones provocadas por las abundantes lluvias hasta la manifestación de algún grupo político.

El mayor grupo multimediático argentino no tiene reparos en explotar la misma expansión tecnológica que promueve y el imaginario social que determina el modo dominante de utilizarla. Los espectadores se convierten en corresponsales que trabajan de manera gratuita por el prestigio que significaría que su nombre aparezca en los medios -pero también en panópticos humanos diseminados por la capilaridad social- ofreciéndole a las diferentes empresas del grupo contenidos comunicacionales sin costo alguno. Al poner en circulación por sus diversos canales -financiados todos con publicidad y/o abonos- ese producto casero, la empresa lo convierte en mercancía. De los dividendos que genera esa difusión por el mercado mediático, la empresa se queda con la totalidad de los mismos ya que las personas que lo producen no perciben nada por esa tarea. Como los ad honorem de la UBA.

El silencio es… complicidad

Los principales medios del Grupo Clarín no mencionaron la instalación de la Carpa Educativa de los docentes universitarios frente al Ministerio de Educación. En cambio, el principal matutino del grupo publicó una columna de opinión del gobernador Sobisch sobre la crisis educativa.

Ayer, en el marco de un paro por 48 hs., los docentes universitarios de la CONADU Histórica instalaron frente al Ministerio de Educación de la Nación una Carpa Educativa que durará hasta la noche de hoy. Allí, afrontando las dificultades climáticas, durante todo el día y hasta muy entrada la noche, se realizaron numerosas actividades. Tanto el interior de la carpa como gran parte de la superficie de la plaza estuvo ocupada por diversas clases públicas, de varias carreras de la Universidad de Buenos Aires, a las que asistieron cientos de alumnos. Se proyectaron vídeos sobre la lucha de diferentes grupos sociales y políticos, destacándose el realizado por docentes neuquinos sobre la muerte del profesor Carlos Fuentealba. Hubo muestras artísticas de alumnos y docentes del Instituto Universitario Nacional de Artes (IUNA). Se instalaron varias mesas donde se podía firmar el petitorio para apoyar el proyecto de ley que establece el 82% móvil para la jubilación docente –como lo garantiza la Constitución Nacional-. Además, se recibieron numerosas muestras de apoyo por parte de diversos sectores sociales y políticos, como así también la solidaridad de los vecinos de la zona y de cientos de personas que pasaban por las cercanías de la carpa y se acercaban a interiorizarse de los reclamos docentes o a escucharlos hacer lo que mejor hacen, dar clases.

Ante una medida de estas características, la principal empresa multimediática de nuestro país, el Grupo Clarín, no emitió imagen alguna ni dijo una sola palabra sobre el hecho. Ni Canal 13, ni radio Mitre, ni Clarín.com en ninguno de sus programas, flashes informativos o actualizaciones virtuales dieron espacio a una de las informaciones más importantes del día. En cambio, en su edición de ayer, “el gran diario argentino” publicó una columna de opinión del Gobernador de Neuquén y principal responsable político del asesinato del profesor Carlos Fuentealba, Jorge Sobisch, donde explica las causas de la crisis educativa de las provincias.

Al contrario de lo que afirma el sentido común, la mayoría de las veces el silencio no es salud sino complicidad.

lunes, 23 de abril de 2007

Deserción Escolar: La culpa es de los paros

Deserción Escolar: La culpa es de los paros

En una de sus editoriales del día 4 de abril, el diario La Nación nuevamente arremetió contra los docentes que reclamaban mejoras salariales en diversas provincias. No es ninguna novedad que los medios masivos de comunicación se escandalicen ante la protesta de cualquier conjunto de personas organizadas. En el caso de esta editorial, la novedad radica en que se responsabiliza a los docentes de una de las problemáticas más acuciantes de nuestro sistema educativo.


El título de la editorial, “Paros docentes y deserción escolar”, sintetiza el objetivo del diario: responsabilizar a las huelgas docentes, por lo tanto a los docentes, de los altos niveles de deserción escolar que sufre el sistema educativo de nuestro país. El segundo párrafo de la nota señala que “la repetición de los conflictos actúa también como estímulo no deseado para la deserción escolar”. La nota continúa con uno de las fórmulas preferidas de la prensa para condenar cualquier protesta de los trabajadores de la educación: “los niños no tienen la culpa de esas disputas (salariales) que, ciertamente son incomprensibles para muchos de ellos”.


Vayamos por partes. Que los chicos no tienen la culpa, por supuesto, pero los maestros tampoco. Los responsables están en otro lado. No es posible continuar enseñando mientras se perciben salarios por debajo de la canasta familiar, en escuelas destruidas y sin los materiales adecuados. Y no es posible, sobre todo, si lo que se quiere es brindarles a esos chicos una educación de calidad, precisamente lo que cualquier maestro en huelga desea. Muchas veces se olvida, o no se quiere recordar, que las condiciones de trabajo de los docentes son las condiciones de aprendizaje de los alumnos. Por otro lado, plantear como argumento que las huelgas serían ilegítimas porque los chicos no comprenden las razones de las disputas, constituye una subestimación de los alumnos que sufren en sus propias familias las postergaciones de sus derechos.


La preocupación de La Nación radica en que “cada día que pasa se acrecienta la brecha entre quienes gozan del privilegio de recibir una educación sin sobresaltos y aquellos condenados a la incertidumbre permanente”. El texto parece interpelar cierto imaginario social que suele relacionar “educación sin sobresaltos” con la gestión privada y “la incertidumbre permanente” con la educación pública. Más adelante, La Nación afirma que ante los elevados niveles de deserción escolar es “el Estado el que tiene que actuar con sus recursos”. Articulando ambas apreciaciones, lo que omite mencionar el diario es que “la incertidumbre permanente” se produce, en gran parte, porque el Estado destina una buena porción de los fondos públicos a las escuelas privadas, muchas de la confesión católica que tanto defiende La Nación –ni que hablar de los sueldos que perciben seminaristas, curas y obispos-.

Sabemos que el diario como totalidad transmite un mensaje que se va construyendo con una serie de significaciones que cada noticia contiene y se sobredeterminan unas con otras. Una vez leída la editorial, en la sección Cultura aparece la cobertura de un bochazo masivo en el examen de ingreso a la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de La Plata. Parecería que La Nación tiene como objetivo que el lector construya una cadena de sentido, que podríamos traducir así: los docentes paran, por lo tanto hay pocos días de clases; si hay paro los alumnos dejan la escuela, pero si hay pocos días de clase los que continúan asistiendo reciben una formación deficiente que les impide ingresar a la universidad. Los docentes pasan, de un plumazo, de ser victimas de una situación de postergación histórica a ser los únicos responsables del calamitoso estado de la educación argentina.

Pero no sólo el diario juega una función simbólico-ideológica en tanto texto conformado por distintos signos y códigos. La función del diario cobra su sentido más importante en tanto dice de cierta manera algunas cosas en un momento específico. No es un dato menor que el mismo día en que La Nación publicaba la editorial que hemos comentado, una granada de gas lacrimógeno lanzada por la policía neuquina le despedazaba la cabeza al profesor Carlos Fuentealba. A veces, la historia sola se encarga de poner blanco sobre negro respecto del papel que juegan los medios masivos de comunicación ante la protesta de los sectores populares.

miércoles, 18 de abril de 2007

Farsa

Farsa

En el comienzo del 18 Brumario de Luis Boanaparte –una obra que las clases dirigentes del capitalismo se encargan de actualizar cada vez que los sectores populares se rebelan-, Marx completa la idea hegeliana que afirma que la historia se repitedos veces. Según el autor de El Capital, a Hegel le faltó decir que una vez como tragedia y la otra como farsa.


La industria cultural no escapa a las leyes de la historia, como lo demuestra la puesta en pantalla de “Malnatti , el ciudadano” -Telenoche, Canal 13-. En su presentación, el ex-CQC retoma uno de los informes realizados años atrás por Santo Biasatti en el Noticiero de Santo (Santo, el Ciudadano -¿un émulo trágico del célebre film de Orson Wells?-) para corroborar si el reclamo fue atendido. Pero no sólo pasaron años entre el original -que ya era copia- y su segunda parte.

Además, el gesto adusto de Santo dejó su lugar al rostro con sonrisa irónica y comentarios ácidos de Malnatti; Santo caminando el lugar de los hechos fue reemplazado por Malnatti llegando en el Malnamóvil (sic); todo acompañado por una cortina musical que acentúa la dimensión humorística del relato.

Bajo le égida de los límites difusos de los géneros, la industria cultural desorienta al espectador anunciándole una noticia cuyos mecanismos de enunciación solo le dejan espacio para la risa.

jueves, 12 de abril de 2007

La televisión pública

La televisión pública

Con varios minutos de duración, Vision Siete -el noticero de las 21 hs. que emite de lunes a viernes Canal 7- dio cobertura a la marcha convocada por CTA y CTERA en repudio al asesinato del profesor Carlos Fuentealba. Allí pudieron verse testimonios "sentidos" de dirigentes sociales y políticos, un plano contrapicado del discurso envalentonado de Hugo Yasky, planos generales de la multitud que escuchaba y primeros planos de sus rostros entristecidos. De la marcha opositora al gobierno y a la burocracia sindical, a la cual concurrieron varios miles de personas, el canal estatal sólo dijo: “Hubo una marcha a Plaza de Mayo” mientras la cámara en el piso tomaba las piernas de las personas caminando. Una cobertura propia de “la televisión pública”.

Blanco sobre Negro

Blanco sobre negro

El tratamiento mediático sobre el asesinato del profesor Carlos Fuentealba comenzó momentos antes de que el brazo armado del estado disparara la granada contra la cabeza del docente. “Paros docentes y deserción escolar” tituló La Nación en una de sus editoriales del miércoles 4 de abril, donde se responsabilizaba a los docentes que reclaman por salario y condiciones dignas de trabajo de las altas tasas de deserción en nuestro sistema educativo. En el mismo instante en que muchos leíamos esa nota, un policía neuquino asesinaba a este profesor y delegado sindical durante una feroz represión contra los maestros que se encontraban en huelga desde hacía varias semanas. La historia sola se encargó de poner blanco sobre negro: dejando en claro el papel que juegan los medios en una crisis donde la rebelión popular es uno de los principales actores.